Debo ser sincera con todos vosotros. No quería leer este libro. No quería volver a entrar en el mundo feliz y bonito de Meyer, para mí la saga Crepúsculo se acabó en Esta reseña contiene spoilers de Eclipse, obviamente.
-¿Qué?
-Saber común -repitió él-. ¿Qué hacen los vampiros metidos en ataúdes todo el día?
-Mmm... Ya, claro, se supone que dormir, ¿no? Aunque ya me imagino que lo más probable es qeu se queden ahí tumbados y aburridos, porque nosotros no... Vale, entonces esa parte es incorrecta.
-Saber común -repitió él-. ¿Qué hacen los vampiros metidos en ataúdes todo el día?
-Mmm... Ya, claro, se supone que dormir, ¿no? Aunque ya me imagino que lo más probable es qeu se queden ahí tumbados y aburridos, porque nosotros no... Vale, entonces esa parte es incorrecta.
Se organizan en grupos pequeños de caza para no llamar la atención, aunque no es que les importe demasiado lo que piensen los simples humanos. Riley, la mano derecha de Victoria y encargado de mantener a raya a los neófitos les mete en la cabeza ideas tan desparatadas como que los vampiros mueren a la luz del sol para que no se salgan del tiesto y poder tenerlos bien controladitos. Pero nuestra Bree se junta con Diego y juntos pasarán una noche muy larga e... Interesante cuanto menos. Meyer me ha sorprendido con tanto brazo cortado por ahí, tanta muerte por allá... Es decir, un poco de la acción que nos debía de esa última "batalla" de Amanecer nos lo ha dado en La segunda vida de Bree Tanner. Bree NO es Bella. La manera en que Meyer nos narra la historia es mucho más sangrienta que cuando lo veíamos todo desde la perspectiva de Bella, que no se corta, vamos.
Lo mejor del libro ha sido ver lo que se cocía allá por Seatle mientras nuestros vampiros y lobitos se preparaban para enfrentarse a los neófitos, el entrenamiento al que son sometidos, la comedura de coco que les hacen, la visión desde fuera de los Cullen, qué hacen los vampiros cuando piernes un brazo...
Puntuación:








