-El mundo está compuesto por millones y millones de almas, de seres y esencias, pero a veces, en determinados momentos de inflexión temporal, unos pocos héroes o villanos determinan el futuro del resto con sus actos. Estos héroes y villanos en mi idioma reciben el nombre de ahirah, que significa «los hijos e hijas de Ahiris». Pueden ser buenos o malos como la vida misma, pero en su interior encierran poderes divinos.
Revyn tampoco es simpatizante de la guerra, aunque él sea haradono. Ha perdido a toda su familia y tampoco es feliz. Vive día a día, de lo que su trabajo en un establo, pero para dragones. Tiene una capacidad innata para apaciguarlos. Pero las cosas se tuercen y decide irse con el ejército haradono, a pesar de su poca simpatía por ellos.
Nueve años más tarde, la guerra vuelve a estallar. Las profecías dicen que una raza se extinguirá por causa de esta guerra. ¿Humanos, elfos o dragones? Tres jóvenes serán la clave para que pase. Aunque uno de ellos será el detonante, el que todas las profecías apuntan.
Los hijos de Ahiris es un libro de fantasía épica juvenil, con puntos un poco duros para ser juvenil y con una trama muy bien pensada. Giros en la historia muy inesperados y personajes creíbles. Además de romance inesperado en tiempos de guerra. Sin embargo, no todo son cosas buenas. En ocasiones el ritmo flojea y se hace un poco pesado, sinceramente, se podría haber recortado algunas páginas hacia la última mitad de la novela. De todos modos, a todos los amantes de la fantasía fantástica juvenil, se lo recomiendo encarecidamente.
Puntuación: