Georgia Nicolson vuelve a la carga con la sexta parte de sus diarios.Recapitulemos. (Esto significa spoiler de los cinco libros anteriores).
Robbie, el Dios Sexy original sigue en Kiwilandia, Dave el Risas sigue rondando cerca del corazón de Gee, dándole clases de traserosidad colorada y cachondismo, Massimo, el italiano Dios del Amooor había insinuado que le gustaba. Pero no todo son rosas en el camino de esta divertidísisisisima adolescente.
Massimo se ha ido. Sí, se ha ido. A Burgerlandia, es decir EE.UU. y Georgia no sabe si volverá. Por si fuera poco, parece que el sexy italiano ha mantenido el contacto con la pava de Lindsay. Sacré bleu!
En el camino a casa me puse a canturrear a Jas: "Home, home on the range, where the deer and the antelope play." A Jazzy le mola que le canten.
Se lo dije. Dije:
-Te mola que te canten, ¿verdad?
-No.
-¿Ves?, sabía que te molaba. Podrías bailar un poquito cuando cante el estribillo. Podrías hacer el baile del ciervo de System of a Down*. Venga, haz el baile del ciervo, mueve la pata...
Y justo en ese momento me dio una patada.
Y bueno, qué más dará, si Dave el Risas está rondando como has dicho antes. Sí, pero ronda con su novia, Rachel, que siempre parece tan contenta de ver a Georgia. A lo mejor ignora que de vez en cuando Dave y Gee se dan clases de morreosidad.
Pero por primera vez en su vida, el padre de Georgia hace algo inteligente. ¡¡Ha decidido ir a Burguerlandia a una convención de coches de payaso!! ¡¡¡Y además le dejan llevarse a Jazzy Spazzy!!! Su loquísima amiga decidió ir con ella porque Musculitos (es decir Tom, el hermano de Robbie, novio de Jas) se ha ido a Kiwilandia también, pero, al contrario que Robbie, él volverá en pocos días.
Qué decir, Gee y Louise Rennison son geniales. En la anterior reseña os hablo de los diarios de la princesa. Me gustó mucho también, pero Georgia es Georgia.
Puntuación:

*Se refiere a la canción del genialísimo y buenísimo grupo System of a Down, Deer Dance. Podéis oír la canción aquí.